Rusia lanzó cerca de 400 drones y decenas de misiles contra Ucrania este 24 de marzo, dejando al menos cinco personas muertas y daños en múltiples regiones. El ataque, uno de los mayores en semanas, golpeó también el sistema energético de la nación invadida y se produce en medio de señales de una posible nueva ofensiva terrestre rusa.
Este martes 24 de marzo, al menos cinco personas murieron en Ucrania en uno de los mayores ataques rusos de las últimas semanas.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, Moscú lanzó cerca de 400 drones de largo alcance, 23 misiles de crucero y siete misiles balísticos durante la noche. En las primeras horas de la mañana, además, se registraron nuevos ataques con decenas de drones contra la capital, Kiev. La ofensiva también provocó afectaciones en la conexión eléctrica entre Moldavia y Europa.
Las autoridades locales detallaron el impacto de los ataques y el número de víctimas. El gobernador regional de Zaporizhia informó que una persona murió tras un bombardeo con drones y misiles contra la ciudad, que también dejó daños en varios edificios, incluidos bloques de apartamentos.
En otro punto del país, dos personas murieron y otras 12 resultaron heridas en un ataque cerca de la ciudad de Poltava, en el este. Entre los afectados hay un niño de cinco años. La ofensiva también impactó edificios residenciales y un hotel.

